7 beneficios de tener una hija intensa

Ya sabéis que cuando escribo en el blog suelo ser bastante más seria que en las redes sociales.

Las temáticas que elijo no son una broma, aunque siempre intento que sean amenas, y la manera en la que escribo nada tiene que ver con las anécdotas que cuento en Instagram, por ejemplo.

Pero hoy quiero hacer una fusión entre ambas, por que la ocasión lo merece.

Vivir con una hija intensa

Llevo ya dos años y medio conviviendo con una niña que poco tiene que ver con lo que pensaba sobre la maternidad… creía que los hijos daban trabajo, sí, pero nunca pensé que tanto…

Y es que mi hija es de MUY ALTA demanda (con el “muy alta” en mayúsculas y subrayado) desde que nació.

Ella siempre ha querido brazos (no pude llegar a acostumbrarla porque nació ya acostumbrada de serie…), hacer las cosas de manera autónoma (parece una contradicción pero creedme que no lo es) y mientras hace las cosas “autonomamente” estar agarrada a mis piernas o tenerme permanentemente a la vista.

Además no duerme, tiene un mal genio que ni Buñuel y cuando la baño parece un gremlin…

¿Qué he hecho yo? A parte de sobrevivir :) … aprender a sacarle partido a esta intensidad infantil.

Como sacarle partido a una hija intensa

El santo grial: los 7 beneficios de tener un hija intensa

Chicas no os desesperéis, que se le pueden sacar aspectos positivos a esto, y no miento:

  • Aprendes a hacer cosas con una sola mano

Sí, sobre todo los primeros días cuando llegas a casa del hospital.

Tú pensabas que esas cosas solo se aprendían si se nacía con un solo miembro o si de pequeña te esforzabas en ser diestra siendo zurda… pero no, aprendes a pasos agigantados (y eso que a tu cerebro se le mueren neuronas constantemente) a realizar las labores más complicadas con una sola mano: en la otra tienes a tu hija, como si te la hubieran pegado con super glue.

Ella tiene dos sensores, el de altura y el de presión: si la bajas un poco para dejarla en cualquier sitio, chilla como si no hubiera un mañana; si dejas de ejercer la fuerza de agarre sobre su cuerpo, llora como si no hubiera un mañana… En ella es TODO como si no hubiera un mañana.

Por eso ahora, con una mano, hago cosas tan diversas como: cocinar, quitarme la ropa, lavarme las manos (las dos; fijaos donde llega la habilidad), redecorar el salón…

  • Estás siempre en tu peso

No te da tiempo (ni ganas) de comer más de la cuenta. Cuando llega la hora de la cena, que es cuando a todo el mundo le entra ansiedad, a ti te vence el sueño y eres capaz de comerte un huevo duro con tal de acostarte cuanto antes.

El desayuno ya es otra cosa, pero eso lo controlas con las calorías que vas a perder a lo largo de todo el día en el trabajo, en el parque, en la terraza, en tu casa, o donde sea. Allá donde esté tu hija, quemarás la grasa que no necesitas.

  • No necesitas ir al gimnasio

Muy al hilo de lo anterior… pero esta vez nos centramos no solo en las calorías que pierdes, sino en la masa muscular que ganas.

Se te ponen unos biceps y unas piernas en la época en la que aprenden a andar… y luego cuando ya andan… unas pantorrillas… que dan miedito…

Aunque el mejor ejercicio (mejor incluso que el crossfit) es luchar contra ella cuando te la quieres llevar del parque y ella dice que prefiere quedarse…

  • Ya no padecerás insomnio nunca más

Caes en la cama entre semi-inconsciente e inconsciente del todo.

Podría caer una bomba en tu oreja y no te enterarías… Ahora bien, que tu hija tenga carraspera… que verás que rápido pegas el salto.

El insomnio pasó ya a la historia… la melatonina (melamil para las entendidas de hijos insomnes) se la das a tu hija y tú no necesitas ni olerla.

  • La gente te da la razón

Por primera vez en tu vida de madre, la gente te da la razón en algo… y es que tu hija es un bicho.

Cuando te la monta en medio del supermercado, en la cafetería (o en cualquier sitio), por fin te entienden… por fin se echan las manos a la cabeza y no es porque estés haciendo algo mal!!!

Ven el nivel de estrés al que te somete tu “retoña” y hasta se compadecen de ti (que a mi una mujer un día tuvo que ayudarme a poner los artículos en la caja del super, y luego a meterlos en el coche… y no se vino a mi casa porque me daba ya apuro).

  • Te ríes cada día

Sobre todo de ti misma y de lo patética que eres.

Tenéis que verme intentando razonar con mi hija cada día… me pongo a su altura (que tengo las rodillas artrósicas perdidas con 31 años que tengo), le hablo bien, le explico las cosas… y ella se da media vuelta y sigue haciendo lo que venia haciendo de antes y por lo que le reñí.

A veces me sorprendo viendo sola la Patrulla Canina mientras ella está haciendo cualquier otra actividad.

Venga va, también me río con cada cosa que dice… y es que es una vieja… el papi dice que es la niña con más horas de calle de toda España y que por eso aprende tanto y tiene cosas de mujer de 40.

  • Ya nunca te sentirás sola

Y cuando digo nunca, es ni cuando tienes gastroenteritis y te pasas medio día en el wáter, ni cuando te depilas, ni cuando te levantas “antes” para limpiar y aparece tu hija con la fregona en una mano y un paño en la otra…

Hija mía, espero que de esto te acuerdes cuando te eches novio (que aprovecho de nuevo para decirlo, por favor que no sea bético).

¿Vuestros hijos también son intensos? ¿Seguís yendo al gimnasio o tenéis tal tipín que ni lo necesitáis?

¡Contadme por aquí o por Insta!

selfie de mama y marcela

logo completo de naturalfitgirl

¡Comparte si te ha gustado!
Email this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+

Comentarios

  1. Jajajaja mis hijos no me han llevado a ese extremo pero te aseguro que me he pegado unas risas importantes

    • cristinafitgirl dice:

      Pues espero que no te lleve nunca nadie al extremo que me lleva mi hija XD. Lo bueno es que cuando llega la noche el insomnio lo padecen otros jajajaja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *